Mirageman

Director: Ernesto Díaz
Guión: Ernesto Díaz
Elenco: Marko Zaror, María Elena Swett, Ariel Mateluna, Mauricio Pesutic, Ivan Jara
Chile, 2008
"La tercera es la vencida" imprimía un diario local aludiendo al tercer rol de María Elena Swett en la pantalla grande en esta última entrega del director de "Kiltro" (2006). Ella, respondiendo a los medios periodísticos, resaltaba que "Mirageman" cambiaría el cine chileno. ¿Lo cambiaría en qué sentido? Definitivamente Swett es una de las actrices más sobrevaloradas del medio nacional. Sin ningún "angel" y desarrollando un papel de diva que aún no logra del todo, la actriz desentona el rumbo de la película haciéndola caer en un abismo sin fondo con sus personificaciones que no se las cree ni el ser más ingenuo. Sin embargo, no es todo culpa de ella. El guión, con diálogos que no merecen ninguna atención, avanza a tropezones por una línea argumental difusa que por momentos permite ver una luz de esperanza que impide al espectador pararse de su asiento e invertir su tiempo en algo mejor.
Esa luz de esperanza tiene que ver con la creatividad de realizar un superheroe común y corriente, que acude a las emergencias en locomoción colectiva y que no cuenta con un traje de última generación. En ese contexto la película logra sostenerse, ya que es bastante valorable la crítica social que representa a la sociedad boicoteadora de lo "bueno", de lo "noble" y de lo "generoso", pensando en que todo es un engaño en donde se esconde la inevitable arma de doble filo. Sin embargo, una película no se crea en base a una idea ya que contiene diversos otros factores que la forman. Y es aquí donde la segunda película de Ernesto Díaz se muestra débil en casi todas sus caras: con actuaciones que bordean lo infantil (exceptuando a Ariel Mateluna), con secuencias de planos monótonos que incitan a mirar el reloj, con peleas que no muestran una gran diferenciación y con un guión que invita a buscar explicaciones en donde no las hay.
El tono humorístico de "Mirageman" no se logra consolidar debido a las pinceladas dramáticas - irreales - que confunden los estados de ánimo del espectador. Sin embargo, la nota alta de toda la película la personifica Ivan Jara con el rol de Pseudo Robin. Con una caracterización peculiar que llama a la risa, este personaje secundario se roba la película - ya lo había adelantado en la sinopsis - opacando la trama y dejando en claro que "Mirageman" definitivamente no cambiará "para mejor" el cine chileno. ¿En qué pensaban los críticos "especializados" cuando la calificaron? Me gustaría conocer su opinión...
Calificación: 1/7
Etiquetas: 2008